Colaboración entre trabajadores de avanzada

Por Ed Boyd, vicepresidente del Grupo de Diseño de Experiencia

Escuchamos el término “nómada digital” todo el tiempo, y la tecnología ciertamente está haciendo posible que las personas trabajen en cualquier lugar del mundo.  Sin embargo, no solo los trabajadores independientes trabajan a distancia, todos lo hacemos.  De acuerdo con un reciente estudio de Global Workplace Analytics (en inglés), el 50% del personal estadounidense cuenta con un trabajo que se puede realizar parcialmente a distancia, y aproximadamente entre el 20% y el 25% de los trabajadores trabaja a distancia con frecuencia.

La pregunta que todos los empleadores se hacen es si este trabajo remoto ofrece la misma calidad o creatividad que el trabajo realizado en una oficina, donde las personas son supervisadas y sometidas a normas laboras y de comportamiento más definidas.  Muchos piensan que la respuesta es no.  Considere los proyectos que requieren de una colaboración estrecha; en particular, los proyectos que requieren de la resolución creativa de problemas y la administración de proyectos complejos.   “Nada se compara con poner a un grupo de personas motivadas e inteligentes en la misma habitación”, dice Brett Martin, fundador y director ejecutivo de Sonar, una empresa de aplicaciones móviles basadas en la ubicación. Cuando las personas trabajan frente a frente pueden ser más espontáneas, captar las señales no verbales y sentir la energía de la habitación que, por definición, fomenta la creatividad.

A pesar de las ventajas percibidas de la colaboración en las instalaciones, los equipos de trabajo remoto están aquí para quedarse.  Por lo tanto, todas las empresas enfrentan el mismo desafío: mejorar la colaboración en línea para que sea tan efectiva como la física o incluso más.  Los correos electrónicos y los mensajes de texto se convirtieron en las plataformas ideales para el envío y la recepción de comunicaciones simples, y las diferentes formas de presencia a distancia (Skype, Yammer y Slack) cubren parte de las necesidades.  Sin embargo, el desafío es encontrar maneras de atravesar la barrera del anonimato y de la confianza que impone la colaboración remota.

En el Laboratorio de Experiencia de Dell, abordamos esta paradoja mediante la innovación, para que la colaboración se integre más al proceso de pensamiento y sea más natural y realista. Sabemos que escribir “reírse en voz alta” no es lo mismo que escuchar a las personas reírse.  Por ejemplo, las expresiones faciales (asentir con la cabeza, revolear los ojos o no prestar atención) son importantes para generar el éxito y la confianza necesarios para una buena colaboración virtual.

Curiosamente, mucha de la tecnología ya existe, pero la calidad de la colaboración aún no es tan buena como la colaboración frente a frente.  Es por ello que introducimos innovaciones en las plataformas de colaboración digital de última generación, como puede ver en este video (en inglés).

A través de la perfecta integración de tres componentes fundamentales, esperamos transformar la colaboración virtual para aumentar la productividad considerablemente:

Agentes digitales personales: en el video, la gerente de proyectos tiene una idea, de la que habla mientras maneja.  Cuando llega a la oficina, el agente digital presenta la idea en la pantalla e improvisa una reunión con el equipo para mejorarla. La inclusión del agente en el proceso de pensamiento de la gerente es innovadora, ya que lo convierte en una extensión inteligente de la manera de pensar de ella.  Esto también pone en marcha la productividad del agente, ya que asume algunas de las tareas manuales que más tiempo consumen.

Salir de la pequeña pantalla: hablando de pantallas, las verá incrustadas en las paredes, los escritorios inteligentes, los respaldos de las sillas o cualquier lugar en el que se lleve a cabo la colaboración.  La pizarra blanca tradicional se convierte en una ventana para todo el equipo.  Las PC son buenas para la colaboración, pero nuestra investigación demostró que la experiencia es completamente diferente y mucho mejor cuando se acerca al tiempo y al espacio reales. La sensación de estar en la habitación con otras personas recupera algo que estamos perdiendo en este mundo remoto: la confianza generada por la proximidad.  Así puede tener todos los beneficios sin tener que viajar.

Conectividad de alto nivel: en el trabajo, la velocidad de Internet es de aproximadamente 15 Mbps, lo que me permite usar la transmisión de videos y reuniones en vivo todas las veces que quiero. Sin embargo, es posible que ese trabajador independiente brillante de Kansas solo disfrute de una fracción de esta ventaja gracias a su proveedor de servicios de Internet (ISP) o, lo que es peor, un proveedor inalámbrico.  En la actualidad, la velocidad de descarga promedio mundial de Internet es de 6,3 Mbps según Akamai (en inglés). Sin embargo, la colaboración en tiempo real y sin problemas será posible cuando, según predice Cisco (en inglés), las velocidades de conectividad alcancen entre 25 y 50 Mbps.  Expresan que para el año 2020, el 82% de todo el tráfico de Internet será por video, lo que prueba este punto.

Es posible que la colaboración asistida por la tecnología nunca reemplace la colaboración frente a frente, pero la podemos hacer mucho más natural y personal. En nuestros laboratorios, trabajamos en herramientas de colaboración digital que se integran a la perfección al mundo físico con una simpleza que carecen las pantallas de computadoras y la presencia a distancia.

La resolución de estos le dará a la productividad un empujón gigante. Gracias a una colaboración más eficaz, los trabajadores de todos lados harán más y producirán un trabajo de mayor calidad. El personal podrá trabajar en cualquier lugar que quieran y contar con la flexibilidad que demandan.  Sin embargo, el beneficio más grande será para las empresas.  Podrá contar con las personas más talentosas sin importar dónde vivan y trabajar con ellas como si estuvieran en la misma habitación que usted.